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Villa Soldati Barrio Olímpico: edificios sin terminar, incertidumbre por los créditos UVA y un lento proceso de mudanzas

26.11.2019

Según el Gobierno porteño, ya se instalaron 500 familias en el barrio más nuevo de la Ciudad. Pero los vecinos dicen que son menos y que la demora se debe a que hay torres aún en obra.

 

Poco a poco, muy lentamente, los vecinos del Barrio Olímpico de Villa Soldati​ continúan con la firma de las escrituras de sus departamentos, y también con las mudanzas. El proceso debería haber arrancado en febrero, pero recién comenzó en mayo, y con la demora se acrecentó la incertidumbre de las familias.

 

Entre otras cosas, están preocupados porque muchos edificios no pudieron conformar los consorcios, lo que les impide organizarse a partir de esta figura. Además, como le sucede a muchísimas otras familias del país, están en estado de alerta con la fórmula UVA, mediante la cual se actualizan los créditos que solicitaron para obtener las viviendas​. Y principalmente, están decepcionados con algunas promesas incumplidas por la Ciudad. Por eso se encuentran en alerta, organizados y visibilizando estas dificultades. 

 

El Barrio Olímpico es un gran complejo de 29 edificios ubicados en Villa Soldati, sobre la Avenida Escalada. En total, se construyeron 1.050 departamentos de uno, dos y tres ambientes. Originalmente fueron ocupados por los atletas de todo el mundo que participaron en los Juegos Olímpicos de la Juventud​, en 2018.

 

Una vez que quedaron vacíos, comenzaron las obras de readecuación ya que, por seguridad, no tenían cocinas. Mientras tanto, los departamentos fueron preadjudicados y las familias beneficiarias conformaron el ahorro previo necesario para los avales. En general son vecinos del barrio, y tuvieron prioridad el personal de la educación y el de las fuerzas policiales porteñas. Además, las familias realizaron los trámites ante el Banco Ciudad para obtener los créditos UVA. Al frente de la construcción estuvo el Ministerio de Desarrollo Urbano, y en la adjudicación de los departamentos el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC). 

 

De acuerdo al Gobierno porteño, ya se mudaron 500 familias al Barrio Olímpico. Los vecinos dicen que son menos. Foto: Martín Bonetto

 

Desde el Gobierno porteño le afirmaron a Clarín que ya se mudaron 500 familias, pero los vecinos aseguran que son menos. Y la mudanza se estaría demorando porque algunos edificios aún se encuentran en obra. Sin el certificado de "final de obra" el banco no otorga los créditos y, por supuesto, no se puede firmar la escritura ni obtener la llave para ingresar a las viviendas.

 

Las familias que sí lograron mudarse se fueron interiorizando de la dinámica barrial. Entre otras cosas esperaban contar con una playa de estacionamiento y más espacios verdes. También hay quejas por la calidad de la construcción y la demora del administrador a cargo para solucionar los problemas que fueron apareciendo. Se enteraron, además, que los 40 locales comerciales serán vendidos todos juntos en una subasta pública (a través del Banco Ciudad​), lo que deja en claro que no podrán ser adquiridos por ningún vecino, ya que la base arranca en 24 millones de pesos. 

 

Desde el IVC responden a las dudas de los vecinos y aseguran que nunca se confirmó la existencia de un estacionamiento: "Las familias que tengan auto podrán estacionar en las calles del barrio y sobre la Avenida Escalada. Con estos espacios tienen mejor proporción disponible para dejar sus autos que los vecinos de otros barrios de la Ciudad. El terreno al que hacen referencia algunos vecinos es propiedad de la Corporación Sur y nunca estuvo destinado a estacionamiento", informa Juan Maquieyra, titular del IVC.

 

Respecto a los locales, el funcionario promete que trabajarán con la empresa o la persona que gane la subasta para que luego les otorguen facilidades a los vecinos, tanto para alquilar como para adquirir los locales.

 

Entre otros datos, Maquieyra sostiene que "600 familias escrituraron y 500 ya se mudaron. En diciembre terminaremos de firmar todas las escrituras". Respecto a este tema, el funcionario remarca que "antes no se escrituraba hasta que no se terminaba de pagar la propiedad. La gente vivía en sus departamentos durante décadas, con títulos provisorios. Algunos escrituraban y otros, nunca. Creemos que estos cambios sirven para que los vecinos se apropien del edificio y de la vivienda". 

 

 

Sebastián Ruete fue uno de los primeros vecinos en mudarse al barrio, a fines de junio. Y comparte un panorama muy detallado sobre las cosas que fueron cambiando: "Lo bueno es que se fueron habilitando más calles y más espacios comunes, porque se mudó más gente. Sin embargo, esperábamos más espacios verdes. Muchos de los lugares en los que pensábamos que iba a haber plazas, son privados y están a la venta. Por otra parte, sabemos que hay familias que tienen adjudicados sus departamentos, pero como siguen en obra y no se les otorga el certificado de 'final de obra', el banco lógicamente no les entrega el crédito. Y otro tema que nos preocupa, tiene que ver con el mantenimiento del edificio. Hay un administrador designado por el IVC, pero las soluciones tardan en llegar", sintetiza.

 

Maquieyra asegura que están atendiendo todas las demandas de los vecinos. "Sabemos que nunca es suficiente la rapidez con la que intervenimos. Sabemos que ha habido problemas en algunos departamentos y en algunos sectores del barrio, y nos hacemos cargo de eso. Estamos respondiendo a los vecinos con todos los recursos disponibles", dice. También afirma que están acompañando en el proceso de conformación de los consorcios. El problema es que estos no se pueden conformar hasta que los edificios estén habitados por encima del 50%. 

 

Existen otras dos grandes preocupaciones vecinales, los UVA y lo que se conoce como "vicios de obra", que son las fallas en la construcción o en las instalaciones. "Como cualquier otra persona que compra una vivienda en un edificio nuevo, nosotros queremos respuestas, que el IVC responda. No es necesario aclarar que no nos regalaron nada, pagamos por nuestras viviendas. Si se filtra agua por ventanas y paredes, alguien tiene que hacerse cargo", remarcó Vanesa Aciar, una de las vecinas que se carga al hombro la gestión de estos problemas y comunica todo lo que pasa en el barrio. 

 

"Lo de las filtraciones se da en muchos departamentos. Por un lado, tenés la alegría de vivir en tu propia casa, pero por el otro te hacés mala sangre porque te das cuenta de que estos problemas no van a solucionarse pronto. La otra preocupación es el tema UVA. Esperamos que con el cambio de gobierno y de políticas económicas se tome una decisión sobre estos créditos", cuenta Sebastián. 

 

A pequeña escala, la preocupación de los vecinos del Barrio Olímpico es la misma que la de cientos de miles de familias que también tienen atado su sueño de la casa propia a los créditos UVA. En este momento las cuotas están congeladas, pero cuando se levante ese congelamiento van a seguir ajustándose a través de la inflación. Desde el entorno del presidente electo Alberto Fernández no respondieron a Clarín una consulta sobre el futuro de esta fórmula.

 

Fuente: https://www.clarin.com/ - Silvia Gómez

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